Questions Clients Ask Before Starting
Publicado el 12 de marzo de 2025 — Lectura de 6 minutos
Cuando un cliente se acerca por primera vez a una planta de trituración mecánica, las dudas suelen ser muy concretas. No preguntan por conceptos generales, sino por lo que realmente afecta la operación diaria. Una de las primeras preguntas es sobre la capacidad real del molino de mandíbula: “¿Cuántas toneladas por hora puede procesar mi material seco?”. La respuesta depende de la densidad aparente del árido y de la apertura de descarga. Por eso siempre pedimos una muestra representativa del material antes de dar un número.
Otra consulta recurrente es sobre el desgaste de las placas de trituración. Los operadores quieren saber cada cuánto deben cambiarse y si el acero al manganeso es la mejor opción para granito y basalto. En nuestra experiencia, con una alimentación constante y una granulometría de entrada controlada, las placas pueden durar entre 400 y 600 horas de operación continua. Pero si el material contiene sílice libre, el desgaste se acelera y conviene revisar las mandíbulas cada 200 horas.
También preguntan por la criba vibratoria: “¿Qué inclinación debo usar para evitar que se obstruya la malla?”. Para áridos secos de alta densidad, una inclinación de 18 a 22 grados con movimiento lineal suele ser suficiente. Pero si el material tiene algo de humedad residual, recomendamos instalar un sistema de limpieza con bolas de goma bajo la malla. Es un detalle que marca la diferencia en la clasificación granulométrica.
Por último, muchos clientes quieren saber si el alimentador vibratorio puede regularse en función de la carga del molino. La respuesta es sí, siempre que el variador de frecuencia esté correctamente dimensionado. En plantas donde el balance de masa es crítico, un alimentador mal calibrado puede generar picos de sobrecarga o tiempos muertos. Por eso insistimos en hacer pruebas de vacío y carga antes de la puesta en marcha definitiva.